Sunday, January 29, 2012

El Mundo.

Siempre me he visto totalmente influenciado por el mundo que me rodea, siempre me vi a mi mismo como una especie de esponja que lo absorbía todo... cuando al principio de mi adolescencia yo solo sabía de TVNovelas mexicanas y boleros de los años 50, el resto de mis amigos disfrutaba mucho el no saber nada del mundo, y esperar un viernes para irse de fiesta era conocer el mundo para ellos. Se me criticaba mucho en ese entonces, pero al menos yo me interesaba en la música antaña hecha en mi país por grandes compositores y músicos que hicieran a Venezuela famosa en aquellas lejanas décadas de los 50 y 60... al menos, me inquietaba saber que televisión se hacía en México en los 50, me hice fanático de Pedro Infante y de aquella época donde el amor era sinónimo de serenata, me gustaba saber de música, escuchar a Bocelli y saber que un ciego cantaba como los dioses en los que nunca creí, me gustaba saber de los países donde se hacían los mundiales del futbol, aunque no me interesaba el fútbol en cuestión. En fin, el mundo siempre me ha llamado mucho la atención, el mandarín (dialecto chino) y el nihongo (dialecto japonés) siempre me agradaron al oído, los animales en extinción me preocupaban, el espacio exterior y la creación de nuestro tan único sistema solar me anonadaba... y hoy en día con el internet, los libros, fotografías y tanto manejo de información que viene y va, es casi imposible no saber del mundo... en muchas ocasiones se sabe de él con informaciones manipuladas y erradas, pero quizá es eso o nada, y cuando uno tiene 15 y 16 años en donde realmente no sabe de la vida; el sexo, el alcohol, la fiesta, las clases y los dramas entre amistades, parecen ser lo único que existe en el mundo. 

Nací en una generación sumamente pobre de entusiasmo por saber del mundo, en una generación perezosa, que no se interesó nunca por saber que sucedió en un pasado pero le fascina defender el presente como si supieran de que hablan, a veces hasta para solo darle una "utilidad" al Twitter. Yo siempre me sentí apolítico... pero como me dijo alguna vez una buena amiga; "Todos somos seres políticos, incluso tu apolítica es una forma de política". Hoy al fin lo he entendido, de pronto me di cuenta que esa posición apolítica que alguna vez tomé de bandera, me hizo conocer la cultura mexicana, y eventualmente vivir al otro lado del mundo; en Asia. Me interesé siempre por lo que unía al mundo, no por lo que lo separaba, y años después vine a darme cuenta, incluso tiempo después de estudiar cine, que todo ese aprendizaje me prepararía para ser el realizador cinematográfico que soñé.

El mundo no está en televisión, ni en los periódicos, ni en los libros de historia... no está en souvenirs, ni está en camisetas, ni en fotos de Facebook. El mundo está aquí, a nuestras espaldas, burlándose de lo ingenuos que podemos ser, burlándose de lo poco que logramos encontrarlo teniéndolo tan al alcance.

Cuando uno está en otro país uno no deja de conocer gente que vive en lugares que jamás pensó que existían... y uno no deja de sorprenderse de lo enorme que es el mundo, de la cabida que existe en cada país para cada tipo de gente y cada tipo de cultura y religión. No dejas de desear conocer un país nuevo y no deja de crecer tu lista de futuros viajes. Lo que siempre te pareció impresionante disminuirá con cada nueva letra del abecedario de este gran libro que escribe una sola cosa; nuestra historia. Cuando uno está interesado en el mundo, uno no deja de sorprenderse de la diversidad que habita en cada ser humano, en pieles, ojos, rostros, maneras de hablar, idiomas, prototipos de belleza, arte. Simplemente al pensar en "mundo" no se puede pensar en una sola cosa, porque realmente vivimos en millones de mundos, a diferentes distancias y puestas de sol, y lo más sorprendente de todo es quizá que estando tan comunicados con la tecnología, aún hoy, de un lado del mundo o del otro no queremos escucharnos, y queremos vivir pensando que somos los únicos... como si se tratara esto de la luna y de colocar nuestra bandera en lo más alto, con ventiladores debajo para que ondee y no se pase vergüenza.

"La patria" es a veces es la expresión más egoísta del ser humano; en Perú nadie sabe que en Kuwait se habla árabe; en Francia nadie sabe que un Sadhu es quién reza en un templo de Nepal; en los Himalayas nadie sabe que se canta mariachi en México; en Corea nadie sabe que se toca el cuatro en Venezuela; en Argentina nadie sabe que en Irán unos niños recogen en posos sépticos un auricular para que oiga una hermana; en Estados Unidos nadie sabe que en Kazajistán se recupera un mar extinto por los Rusos; en Colombia nadie sabe que Timor Oriental se independizó de Indonesia en 2002; y el que sabe de Jesús no sabe que Buda nació 500 años antes... y quizá ni es culpa nuestra, la información siempre la drenarán y nos harán vivir lo que vivimos siempre... y eso nos hace mustios, encerrados en burbajas con dióxido de carbono, porque si algo nos interesa al menos, es respirar. 

No hay excusas, siempre hay un camino para conocer el mundo, yo siempre he tenido tres muy buenos; los libros (los escasos y selectivos que leí en mi vida), la música (esta te hace viajar hasta donde quieras) y el cine... la expresión mas maravillosa que existe de todos los rincones del planeta. El mundo es asombroso, y no hace falta tener dinero y recorrerlo para darse cuenta. ¿Como no se puede tener curiosidad por el mundo?, conocerlo es como atreverse a decirle a la persona que nos gusta... que nos gusta. 

David Jesús; DavidKiDuk.