Friday, August 17, 2012

Un pequeño paseo por el cine de Park Chan-wook...




Ya me habían entrado ganas -desde hace algún tiempo- de dedicar un espacio al cine de Park Chan-wook en mis escritos, pero por una u otra razón nada me salía. Quizá porque en aquellos entonces en los que su cine me atrapó solo había visto su trilogía de la venganza -de la que vengo a escribir hoy- y con la que Old Boy, 2da parte de la misma, no me convencía para dedicarle unas líneas.

El flechazo...

Chan-wook nació en Seúl un 23 de Agosto de 1963, 13 años después de la división de Corea, y 10 años después de la guerra de ambas. Aunque con un violento pasado en su tierra -que comparte con todos los realizadores resaltantes actuales del 'cine negro coreano'-, y que uno pudiera pensar queda marcado en la frente de cada niño que nace en ese país, después de dejar la escuela Chan-wook estudió filosofía en la universidad de Sogang, en Seúl. Allí conoció el cine, que lo llevó a formar parte de un grupo de cinéfilos de la universidad y le hizo escribir artículos sobre cine en ese tiempo. En aquellos años se hizo gran fanático del cine de Hitchcock y aún hoy dice que mucho de aquel gran director es una influencia a aplicar para sus largometrajes.


Tanto fuera como dentro de Corea, Park Chan-wook es uno de los realizadores más destacados del cine coreano contemporáneo. Semanas atrás recibió un merecido homenaje en el festival internacional de cine de Guanajuato, en México. Dijo estar sorprendido de su fanaticada y confesó estar enamorado de los colores de ese país, incluso dijo querer hacer un "western" allí... tiene 8 largometrajes en Corea y uno último -aún por estrenarse- filmado en Hollywood. Es sin duda un realizador admirado por muchos, pero Chan-wook no se ha ganado este  reconocimiento por ser un aficionado de Hitchcock, si no, por su manera de contar sus historias y sus "alocados" y originales guiones, con los que ha demostrado que para él el cine no es un hobbie, si no algo con lo que quiere dejar huella. 


El primer punto de no retorno...

Para hablar de Chan-wook -y en este caso de su trilogía- es inevitable no referirse a la primera película que tuvo -abiertamente- una aceptación de parte del público de su país. Me refiero por supuesto a Joint Security Area, su primera gran película, 3er largometraje, y uno de los films más taquilleros en la historia de Corea del Sur. Se estrenó en el 2000, y plantea la reunificación de ambas Coreas (divididas éstas desde 1950), desde el punto de vista de 4 soldados -2 surcoreanos, 2 norcoreanos- que trabajan en la zona desmilitarizada del paralelo 38.

La película es por todos lados muy deliciosa de ver, en un principio la pregunta a resolver es "¿Quién mató a los soldados norcoreanos esa noche?", la cual debe ser respondida por una oficial surcoreana -radicada en Suiza desde siempre- del Departamento de Inteligencia Militar Suizo que sirve de "imparcial" en los asuntos de la zona. Ella empezará una investigación que de principio se torna misteriosa; hay 16 balas en los cuerpos, y del arma del soldado surcoreano acusado solo pudieron haber salido 15. 


Todo el bloque explicativo de este asunto Chan-wook lo lanza en dos enormes flash-back que conforman la mayor parte del guión, y cuando el espectador cree que tendrá la respuesta del crimen en el primer flash-back, Chan-wook no lo introduce como una manera de explicar que fue lo que pasó, si no, para mostrar la relación que había crecido entre estos soldados en sus noches de guardia, y como habían dejado de defender sus ideales, o de sus gobiernos, para encontrar un punto de hermandad, intentando así -allí, humildemente en un cuarto clandestino debajo del puesto de vigilancia norcoreano- la reunificación de ambas Coreas. Ya en su segundo flash-back después de una hora y 30 minutos de película Chan-wook muestra qué fue lo que en realidad sucedió esa noche... el final es trágico y profundo, sobre todo con la fotografía que muestra Chan-wook al final, una foto que habría pasado desapercibida en todo el film y que un simple turista capturó mientras visitaba la zona desmilitarizada. Debo decir, que uno de los mejores finales que he visto para una película, una extraordinaria y original manera de cerrar un guión.

Sin duda Joint Security Area es su trabajo más mesurado, menos ostentoso desde el punto de vista visual, y aunque vaya desenvolviendo un crimen no resuelto, podría decirse que es su película más fluida... pero lo más genial del film en sí, es la manera en que Chan-wook nos lo contó. En un principio sumerge al espectador en un thriller, donde todo parece apuntar que se trata de una película en donde querremos saber quién mató a quien y nada más. Después saca completamente al espectador del intrigante thriller que presentó en la primera parte de la película y lo sumerge en una deliciosa tragicomedia con la amistad de 4 seres humanos divididos por la guerra pero unidos por la misma sangre. Al final la respuesta será la lupa de justicia de Chan-wook, ¿Quién tuvo la culpa? -probablemente la guerra-. 

Es en escencia un trabajo tremendamente bello, en donde Chan-wook mostró la manera de hacer cine que seguiría practicando en sus films posteriores; las trabas en los guiones y sus giros inesperados, los personajes que inevitablemente serán corrompidos por las circunstancias, sus ironías y tragicomedias y su gusto por el paseo de varios géneros en un solo guión, dirigiendo al espectador por diversos caminos de suspenso, drama, y humor -a veces muy irónico e inteligente, a veces muy tonto-, y todo al mismo tiempo. 


La trilogía de la venganza...

Ahora bien... hablemos de la trilogía de la venganza. Tres películas -diferentes historias las tres-, pero un mismo punto direccional; La venganza. Por estupidez propia, por querer saldar cuentas o como medio de purificación. Fueron éstas las tres 'maneras' de vengarse que expuso Chan-wook entre el año 2002 y 2005 y la que lo catapultó al panorama cinematográfico mundial. Ahora, sería bueno preguntarse ¿Por qué habría expuesto Joint Security Area antes de la trilogía?... Puede ser resaltante que haya sido la primera película con la que el público le dio el visto bueno a Chan-wook, quizá la trilogía no hubiese nacido después sin ésta aprobación, pero en realidad es importante nombrar antes a JSA porque allí quedó un asunto pendiente, un final que el propio espectador hubiese querido vengar, y ojo con esto, porque venganza es la clave de los tres guiones que Chan-wook escribiría después.

Es sostenible la teoría de que la trilogía de la venganza nació porque dentro de JSA quedaron muchas cosas sueltas, malentendidas y dolorosas, respuestas en el aire que Chan-wook no quiso tocar... y si de alguna forma existiese un universo paralelo con las almas de los personajes que crean los guionistas, indudablemente los maravillosos personajes que muriesen en JSA, al momento de reencarnar en algún otro personaje de ficción, hubiesen tenido esta sed de venganza que tanto buscaron los personajes de Chan-wook en sus títulos siguientes. JSA fue como el 'Big Bang' de Chan-wook, porque incluso después de la trilogía, en I'm a cyborg but that's ok, o en la vampírica Thrist introdujo nuevamente estos personajes endemoniados -psicóticos en el caso de la comedia romántica- movidos a veces por la venganza o cuestionándose a si mismos acerca de lo que es más justo. En JSA los personajes fueron llevados por las circunstancias, y es cierto, quizá tenían esos momentos de cuestionamientos a su propia guerra y hacia años de división... pero no tuvieron la libertad de buscar un camino externo para saldar aquella injusticia.

Sympathy for Mr. Vengeance. 


Fue la primera película de la trilogía, y es la parte "idiota"... pero coloco idiota con la misma ironía de Chan-wook de poner a su personaje principal como un sordo mudo, un personaje que quizá representa a millones de surcoreanos que se quedan callados ante la situación de su país... Nadie puede negar que esta primera película de la trilogía tiene la construcción más inteligente de las tres, y no me refiero al film desde el punto de vista de montaje o de guión, si no, la realidad de un país que Chan-wook nos narra por debajo de la mesa. Es un drama puro, desbordado de ironía con escenas brillantes rayando en la tragicomedia que le encanta a Chan-wook. Un buen ejemplo de ello es la escena de los 4 adolescentes masturbándose con los gemidos de la mujer del apartamento de al lado, que a continuación Chan-wook nos muestra es la hermana del sordo mudo gimiendo de dolor por su enfermedad... mientras él está comiendo fideos tranquilamente, sin poder escuchar el sufrimiento de su hermana. La primera película de la trilogía de la venganza tiene personajes casi burlescos que representan una realidad bastante dura de Corea del Sur, es un film rudo e inteligente, es repito, la más inteligente de las tres.


Aunque la película es grandiosa desde el punto de vista de la ficción que Chan-wook se inventó, con rasgos a veces documentales y bastante críticos, también tiene sus imperfecciones. "Sé que eres una buena persona, pero tengo que matarte" es el verbatum que sale en la portada del póster que salió para América de esta película... es una frase del personaje del multimillonario, que se da cuenta que quién mató a su pequeña hija es un torpe, alguien empujado por las circunstancias que nunca tuvo realmente intenciones de quitarle la vida. Es aquí donde el error de Chan-wook quizá aparece, y que también le tapó un poco lo maravilloso a Old Boy... y es que el personaje se sale de sus límites coherentes. Chan-wook mostró al final a un multimillonario maniático que no sabemos de donde salió. Es verdad que uno no sabe como puede reaccionar si se le mata a un hijo, pero, este personaje se dio cuenta de la torpeza del secuestrador, y... de alguna u otra manera, le entendió. Con coherencia lo mató, pero ¿Como pudo ser capaz de cortarle en pedazos después de matarlo?. Una acción demasiado exagerada que no va para nada con el personaje que Chan-wook nos presentó desde un principio.


Todo el bloque de la película, toda la gran parte del guión NO es venganza, y es porque Chan-wook no quería hablar de la venganza en principio, si no, como ya señalé anteriormente, del sistema surcoreano, pero ya desde allí la película tiene un vacío, una extensa trama que de a ratos fastidia, en donde en un principio se quería presentar un film dramático y comedido -y vaya que lo logra exquisitamente-, y de pronto empieza a tornarse de venganzas y acciones siniestras de personajes que en un principio no se nos presentan así.

Hay algo muy cierto en todo esto, es la manera de Chan-wook, juega así con los géneros, y así quiso pasar de lo dramático y comedido al juego del gato y el ratón, con escenas viscerales -como la muerte de la novia del sordo mudo, que hasta pipí se hace encima-, pero quizá pudo haberse medido más. De a ratos se siente como que el film se le escapó de las manos, crecieron demasiado sus personajes -el multimillonario más que ninguno- y lo abandonaron para hacer en la película lo que les diera la gana. Ese es el sabor que queda después de ver Sympathy for Mr. Vengeance... que, sin dejarle de lado que es la película más inteligente de la trilogía, es simplemente "too much" como dirían los gringos.

Old Boy.


De Old Boy no hay demasiado que decir desde el punto de vista de la historia, pues el argumento puede ser alocado y 'exagerado' si se le quiere etiquetar así, pero es genial, con mucha sencillez pero bastante fuerza. Parece ser que a Chan-wook alguien le llamo la atención por lo poco comercial que lució el primer film, y tuvo que tornar éste en un circo de sangre, porque si hubo sangre en la trilogía de la venganza, definitivamente aquí se fueron más litros. Sin embargo es aquí donde luce más su maravilloso lenguaje cinematográfico, y compartiré un par de escenas para apreciarlo.

En principio el film es fascinante... Oh Dae-su es encerrado 15 años sin ninguna explicación y al salir le dan 5 días para vengarse. Punto... ¿Qué película no tendría avance sin un punto de partida como éste?. Pero Chan-wook tuvo en este guión otro "too much", y es que después del giro final del guión -que la chica que le ayudara todo el tiempo y con la que mantuvo relaciones sexuales fuese en realidad su hija- Chan-wook siguió dándole hilo a la historia en vez de dejarla terminar naturalmente. Por ejemplo es sencillamente fantástico -y quizá el mejor momento de la película- todo el flash-back -con los que sabemos a Chan-wook le encanta mostrar el corazón de sus historias- de 'el qué" había ocasionado toda la venganza hacia Oh Dae-su. Todo ese momento del guión en los 70's, en la escuela con la persecución de niños pubertos por las escaleras del edificio, o la escena de Oh Dae-su espiando la perversión de los hermanos que mantenían contactos sexuales -una escena voyeur tremendamente vivencial para el espectador, rayando en lo 3D-... todo ese corazón de la historia es fascinante, y se acerca al corazón de la primera película de trilogía. Pero, todo lo demás, todo lo que sucedió al rededor, es simple espectáculo... y es por eso su película más reconocida a nivel mundial, de la que por cierto ahora Spike Lee estará haciendo el remake con Samuel L. Jackson haciendo de Oh Dae-su.

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Esta escena resume la genialidad de Chan-wook y su manera exquisita de contar las cosas y de usar lo cinematográfico de la manera más productiva, toda esa manera de Chan-wook de mezclar el pasado saltando con brusquedad del personaje niño al adulto en un mismo espacio, enfatizando el mismo sufrimiento y la misma desesperanza que ha perdurado allí durante años. Esta escena además salda un poco la venganza de Oh Dae-su, porque la verdad es que desde un principio la venganza es meramente de este personaje que lo encerró 15 años sin decirle nada. Ese movimiento del dedo gordo para preparar el arma que -¡PAFF!- suelta un balazo y nos hace regresar al presente donde el personaje se pega un tiro en la cabeza... ¡Es increíble!... toda esta parte del guión es simplemente fantástica, toda la narratividad de Chan-wook sumergiéndonos en el verdadero dolor del siniestro personaje que encerró a nuestro protagonista 15 años y que después consiguió su venganza.

Todo eso dice del gran lenguaje cinematográfico de Chan-wook que lo consolidara con esta película como uno de los grandes directores surcoreanos y que lo hiciera tan famoso en Occidente. Es esto lo que le permitiría incluso hacer su primera película en Hollywood, que estará pronta a estrenarse el año que viene. Sin embargo, hay que insistir en que, aunque sus giros en el guión son muy inteligentes y puestos allí con su particular manera de... ¿Cómo decirlo?, romper las pelotas, parece a veces salirse de sus principales propósitos y sus personajes le rebasan de algún modo. Esta escena que vimos hace un momento hubiese sido el final indicado para la película... sin embargo Chan-wook insistió, busco de nuevo a Oh Dae-su y quiso llevarle a una purificación... pero aquella escena del bosque nevado es otro "too much" de Chan-wook, ¿Por qué? porque por más que se le quiera encontrar algún sentido... no lo tiene. No sabemos incluso ni donde estamos, en un bosque nevado de algún lugar... vamos, la escena final es una onírica manera en que Chan-wook quiso cerrar un mundo tan de realidad y venganza que nos estuvo contando, pero simplemente no obtuvo ningún sentido nuevo a lo que ya habíamos captado del film, no le ofreció al espectador ninguna satisfacción, y con o sin esa escena la película queda completamente igual, lo hecho está hecho como dirían por ahí.

A propósito de la genialidad cinematográfica de Chan-wook, antes de terminar de hablar de esta película es imposible no destacar la maravillosa escena de pelea en el famoso pasillo de la película. Para esta escena -mitad videojuego, mitad artes marciales- Chan-wook confesó haberla repetido muchas veces, para que realmente los actores lucieran tan cansados como allí se ven... e indudablemente eso le agregó una realidad fantástica a la escena. 

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Al final de la escena está el humor característico de Chan-wook... un montón de matones en el ascensor llegando a ayudar para acabar con el tipo, y Oh Dae-su soltando una sonrisa. Estos planos de chan-wook hacia los personajes cuando estos no dicen diálogo alguno ni hacen movimientos es algo muy típico de su humor en el cine... y es lo que personalmente me gusta más en sus películas. Son como escenas de caricaturas...

Sympathy for Lady Vengeance. 

Aunque Sympathy for Mr. Vengeance y Old Boy son dos películas que se balancean entre lo bueno y lo no tan bueno, el ultimo film de la trilogía repara indudablemente las grietas de las dos exposiciones anteriores, pues une no solo su genialidad de contar -su montaje, y su lenguaje cinematográfico-, si no que también tiene una historia impecable, con un personaje que vivió lo necesario y rescató mucho de su ser en su proceso de venganza, algo que no hicieron los personajes de las dos películas anteriores, y estoy hablando por supuesto del genial cierre de la trilogía de la venganza... Sympathy for Lady Vengeance


Solo el póster es ya una maravilla. La película se trae consigo una historia brillante, donde Chan-wook vuelve a ser lupa de justicia -como en JSA-, y donde la misma palabra deja de ser algo omnipresente o incierto para los personajes que la buscan. Sympathy for lady vengeance es el resultado -bastante bueno- del estudio de la venganza que Chan-wook hiciera en sus dos pasadas historias... es, sin duda, "el nirvana" no solo de la trilogía, si no también el de los personajes que se vengaron anteriormente.

La manera en que el personaje de ésta mujer (Lee Geum-ja), que es encarcelada contra su voluntad y que le fue robada su libertad y su hija, consigue expiar todos sus pecados y los sufrimientos de su vida, es la manera en que probablemente el sordo mudo, el multimillonario, nuestro Old Boy y su siniestro compañero de escuela, hubiesen querido tener...  Sympathy for Lady Vengeance es, llegar a la paz a través de reconocer los graves errores que cometimos, tener fe en nuestras acciones, sean malas o sean buenas ante los ojos de Dios, tener fe que algún día podremos sanar sin aventurarnos a perdernos o ensuciar tanto nuestras almas, pero sobre todo, amar la obra que somos, amar los seres humanos que somos y por todo lo que tenemos que pasar... éste es Park Chan-wook, éste es el Chan-wook de JSA y del corazón de Sympathy for Mr. Vengeance, no por nada cada vez que se le apodaba el 'director de la venganza' el se negaba rotundamente a que se le considerara así, porque precisamente es de las cosas que más aborrece como ser humano.


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Viéndome Sympathy for Mr. Vengeance con los comentarios del director dice Chan-wook que a él le gustan los pequeños detalles, pero que de eso nadie se fija mucho... bueno, es probable que los detalles simplemente sean cosa que se disfruta y ya, pero no por eso hay que prestarles menos atención. Es muy cierto, los detalles de Chan-wook son riquísimos, esta es una de las mejores escenas de la película, y el detalle está en como Geum-ja duda sobre el cojín que debe agarrar y el detective, que sabe que ella no es culpable, le señala con la correa de su reloj el color del cojín, ayudándola a ser Lady Vengeance. Chan-wook es así, de pequeños detalles que hagan "la guinda del pastel" a una escena, como por ejemplo también el color de la canica que hubo en la escena del crimen y del que Geum-ja no tiene idea... son pequeños detalles del guión mucho muy ricos, la ultima película de la trilogía no podía carecer de ellos. También por ejemplo aquel momento en el que Geum-ja sale de la cárcel, y manda al demonio al pastor...  



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Es que me lo imagino escribiendo el guión, o quizá tomando una decisión en post producción; "No voy a mostrar el tofu cayendo en el suelo... usaré uno de los platillos del coro haciendo su estruendo chocando contra el suelo". Es bueno ver las películas de Chan-wook en este sentido, porque el tiene una manera muy particular de querer presentar las cosas, una manera que se siente muy bien pensada desde que escribe -suele escribir las historias con alguien más, no le gusta hacerlo solo-, pues ya en todas sus películas se notan esas particulares maneras, no puede ser una simple buena idea en la sala de edición. Al mismo tiempo, esta película tiene más humor negro que sus hermanas...



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Pero bueno, dejando el humor y pequeños detalles que le encanta incluir en sus guiones, Sympathy for lady vengeance es mucho más humana que las anteriores de la trilogía... la película consigue mas respuestas que preguntas aturdidas, y como dice el mismo Chan-wook, no se trata de que el personaje se haya convertido o no en Cristiana y haya conseguido la purificación, o que sea budista y encontró la paz... nuestro personaje principal en esta película, la bella y criminal Geum-ja, encontró la justicia por sí misma, llegó -aún vengándose- a la paz interior y a expiar sus demonios que tanto la atormentaron, incluso a ella por mucho más tiempo que a los personajes de las películas anteriores de la trilogía. La venganza que se yergue en el guión, surge mucho más frondosamente que en las anteriores dos y paradójicamente con un personaje mucho menos alardeante y reaccionario. 


Será imposible olvidar aquel diálogo entre Geum-ja y su amiga que trabaja con artesanía... ella le pregunta a Geum-ja "¿Porqué te pintaste los ojos rojos?"... y ella contesta... "porque parezco de buen corazón"... es así, esto es Lady Vengeance, la verdadera mujer de buen corazón no hubiese podido conseguir su purificación siendo la tierna chica que fue encarcelada. Este personaje se disfraza de otro para poder alcanzar la paz... y después se quitará ese disfraz, así como decía quitarse los pecados con las 'toallas' que representaban el rezar. Así como Chan-wook representó al rezo como una toalla que limpia de los pecados, así cubrió a su personaje con el disfraz de Lady Vengeance.


Sympathy for Mr Vengeance y Old Boy son películas con historias simplemente reaccionarias, Sympathy for lady vengeance en cambio, es una película racional, donde Chan-wook no solo dejó de lado lo exagerado, si no que también consiguió darle paz a su personaje principal sin ningún descontrol. 


La música en su cine...

Cuando Sympathy for Lady Venegeance salió a la luz, se decía que era una película anticristo... pero bueno, vamos, la prensa es siempre amarillista. Podríamos decir más bien, que Chan-wook tiene esta idea de la justicia fuera de las manos de la religión, y es evidente como nos lo muestra en esta película, en sus pasadas dos y en JSA. Esto se percibe incluso en la manera en la que Chan-wook coloca tanto las piezas de música barroca, esos deliciosos toques de música de aquellas épocas medievales donde el catolicismo era la ley... hay de hecho, una anécdota muy rica de una de las piezas musicales que colocara Chan-wook en Sympathy for lady Vengeance.

El siguiente es un tema de Yeong-wook Jo, compositor de casi toda la música de Chan-wook en sus películas... 

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En realidad, esta es una reinterpretación de "Caprice Nº24" de Niccolo Paganini, un compositor y violinista Italiano que sufría de una grave enfermedad. En los 1800 -y un poco más- aproximadamente, este compositor sufrió una rara enfermedad que le permitía mayor flexibilidad a la normal en un ser humano. Por esta razón llegaba con tanta facilidad a notas tan altas del violín, pero en aquellos entonces, era visto como un hombre al que "se le metió el diablo", aunque algunos trataban de encontrarle el nombre a la enfermedad, que terminó siendo el Síndrome de Marfán... en fin, días antes de morir, el ciudadano se negó a la extremaunción de la iglesia católica, y el obispo en turno le negó la sepultura eclesiástica. Me parece curioso como esto pasó por el inconsciente de Chan-wook, que a lo mejor ni lo sabe, pero va indudablemente arraigado a la historia de su película... y a como nuestro bello personaje busca, por encima de las religiones, su propia paz, aunque esto sea en pocas palabras... pecar. Pero ella hará caso omiso a lo establecido, y por eso es tan rico el film... y por eso indudablemente es el mejor de la trilogía de la venganza.

Park Chan-wook es un director increíble... incluso en una película como I'm a cybor but that's ok en donde dos personajes se enamoran en un psiquiátrico, Chan-wook sigue mostrando su preocupación sobre el qué es la justicia, por encima de las religiones o los sistemas establecidos de la sociedad. Esto es un sello que define su cine desde Joint Security Area -con cuatro soldados queriendo ser amigos cuando son de países enemigos-, hasta Thirst -con un sacerdote que por accidente es vampiro y debe matar para no morir-, otra de sus grandes películas.

Quien es... será.

Este es Park Chan-wook, un cine inteligente con un lenguaje muy significativo, con sus transiciones abruptas con sonidos de balas, puertas cerrando o músicas medievales, sus montajes interrumpidos contándonos una historia una y otra vez pero desde varios puntos de vista sin dejar avanzar al guión, con sus movimientos de cámara que siempre están rondando a los personajes como fantasmas, queriendo que el espectador viva una especie de 'street view' en google map con sus escenas, con sus ironía y su humor negro... ese es Chan-wook, que si bien es cierto que no hay obra nueva bajo el sol, este director hace un intento por marcar la diferencia en su cine, que viene influenciado de Hitchcock y que influenciará indudablemente a muchos realizadores en un futuro no muy lejano.

David Jesús.