Tuesday, August 5, 2014

El reto.

25 grados de temperatura en el salón de la pantalla gigante. Todo el mundo está preparado, bebida  y chuchería en mano. Afuera muchos anuncios tienen la palabra "cine". Cine aquí, cine allá, le preparan a uno para la batalla. Se dan cita todos los asalariados y los dependientes, hay todo tipo de gente, los matrimonios caducos, los recién empezados, los que no van a entender y no les importa, los que se matan pensando. Todo tipo de gente se da cita en este, el lugar donde cosas maravillosas pasan, donde se hunden barcos, donde se deja ver la luna, un sitio con tal comodidad que ni siquiera el sonido aturdido de las publicidades impide que la gente lo use para conversar, compartir y distraerse. Todos alzan la voz para dejarse escuchar, mientras una voz gigantesca te aturde diciendo que compres, por detrás escuchas el romance de una vecina que vive al otro lado de la ciudad, todos quieren hablar, todos quieren decir algo antes del momento esperado, todos se relajan, como sin querer, lentamente, para lo que les viene de frente. Se van disminuyendo las luces laterales, empieza cierto silencio, varias pantallas de celulares se encienden y apagan rápidamente, los padres callan a los niños, entran apresurados un par de sujetos a tomar su puesto... todo está listo. Empieza el reto.